Recomiendo a todos los que quieran saber algo sobre la especulación financiera que lean el libro de John Kenneth Galbraith Breve Historia de la euforia financiera. Mi edición es de 1990 y fue publicada en Barcelona por la Editorial Ariel. El autor en apenas 140 páginas realiza, tras una interesante introducción de dos capítulos en la que se dibujan las líneas generales que subyacen bajo cualquier acontecimiento de especulación financiera, una brevísima historia de la euforia financiera en el capitalismo occidental desde el siglo XVII hasta los años 80 del siglo XX. En él podréis adquirir conceptos como "apalancamiento"
El autor considera que las causas de las repeticiones clíclicas de cracs financieros ligados a la especulación se encuentran en la mentalidad de aquellos que encarnan el capitalismo: son individuos (con ellos el sistema y las instituciones públicas y privadas que encarnan) cortos de memoria que olvidan con facilidad los errores que se cometieron en el pasado; mitifican a los individuos que se enriquecen sin preguntarse si su fortuna proviene de la suerte o de la inteligencia, lo que les lleva a creer que cualquier acción emprendida por éstos tiene que enriquecer a cualquiera que siga su ejemplo; y por último la negativa a cuestionar el sistema que permite que se produzcan estas situaciones, por lo tanto no se establecen cortafuegos que impidan repeticiones catastróficas o se reforma en profundidad el sistema capitalista.
A continuación os pongo algunas líneas que me parecen tremendamente interesantes y que pueden ser aplicadas tanto a las "subprimes" creadas e impulsadas por Wall Street como a la "burbuja inmobiliaria" impulsada y mantenidas por los bancos y cajas españoles con la complicidad de los distintos gobiernos.
<<Hay otros dos factores que contribuyen a esa euforia y la sostienen, y que han sido escasamente valorados en nuestro tiempo o en época pasadas. El primero de dichos factores es la extrema fragilidad de la memoria en asuntos financieros. En consecuencia, el desastre se olvida rápidamente. Así pues, cuando vuelven a darse las mismas circunstancias u otras muy parecidas, a veces con pocos años de diferencia, aquéllas son saludadas por una nueva generación, a menudo plena de juventud y siempre con una enorme confianza en sí misma, como un descubrimiento innovador en el mundo financiero y, más ampliamente, en el económico. Debe haber pocos ámbitos de la actividad humana en los que la historia cuente tan poco como en el campo de las finanzas. La experiencia pasada, en la medida en que forma parte de la memoria de todos, es relegada a la condición de primitivo refugio para aquellos que carecen de la visión necesaria para apreciar las increíbles maravillas del presente.>>
>>El segundo factor que contribuye a la euforia especuladora y al ineluctable colapso es la engañosa asociación de dinero e inteligencia. Mencionarla no es lo más adecuado para atraerse el aplauso de las personas respetables, pero por desgracia es menester aceptarla, pues esa aceptación resulta extremadamente útil y brinda una superior protección contra el desastre personal o empresarial.>>
>>La situación básica es admirablemente clara. En toda actitud favorable a la libre empresa (otrora llamada capitalista) subyace una acusada tendencia a creer que cuanto más dinero, ingresos o bienes tiene un individuo o si está asociado a ellos, más profunda y más exigente es su percepción de los asuntos económicos y sociales, y más agudos y penetrantes sus procesos mentales. El dinero es la medida de toda realización capitalista. A más dinero, mayor es el logro y la inteligencia que lo apoya.>>
>>Además, en un mundo en el que para muchos la adquisición de dinero resulta difícil, y las sumas a las que acceden son a todas luces insuficientes, la posesión de dinero en elevadas cantidades parece un milagro. Así pues, esa posesión debe asociarse a algún genio especial. Esta visión se ve reforzada por el aire de confianza en sí mismo y de autosatisfacción que acostumbra asumir la persona opulenta. En ningún caso queda tan ruda y abruptamente de manifiesto la inferioridad mental del lego como cuando le dicen: «Me temo que, sencillamente, usted no entiende de finanzas.» En realidad, semejante reverencialismo por la posesión de dinero indica una vez más la cortedad de la memoria, la ignorancia de la historia y la consecuente propensión, a la que acabo de referirme, a caer en el engaño tanto en la esfera personal como en la colectiva. Tener dinero puede significar, en el pasado y en el presente, que la persona se muestra neciamente insensible a los imperativos legales y, en los tiempos modernos, que acaso sea un potencial interno en una cárcel de mínima seguridad. O tal vez el dinero provenga de una herencia, y es notorio que la agudeza mental no se transmite de manera significativa del progenitor al vástago. En todas estas materias, un examen más cuidadoso del supuesto genio financiero, una interrogación rigurosa y detallada para probar su inteligencia, conduce a menudo, y tal vez en casi todos los casos, a una conclusión distinta. Desgraciadamente, el sujeto no suele prestarse a ese escrutinio. Por lo demás, fortuna y supuesta competencia en asuntos financieros acostumbran excluirse.>>
>>Por último, y para más concretar, tendemos a asociar una inteligencia fuera de lo corriente con la dirección de las grandes instituciones financieras: bancos importantes, bancos de inversiones, seguros y agentes de bolsa. Cuanto mayor es el capital y más elevados los ingresos que se tienen, más profundo es el talento que se atribuye en materia financiera, económica y social.>>
>>En la práctica, el individuo o individuos que se hallan al frente de aquellas instituciones a menudo están allí, como suele suceder en las grandes organizaciones, porque su talento luchador es el más predecible y, en consecuencia, el menos temible burocráticamente. Ésa o esas personas son, pues, investidas de la autoridad que estimula la aquiescencia de sus subordinados y el aplauso de sus acólitos, y que excluye la opinión adversa o la crítica. Así quedan admirablemente protegidas de lo que podría significar un compromiso serio que les condujera al error.>>
>>Otro factor interviene en este punto. Aquellos que poseen dinero para prestarlo, por la fuerza de una arraigada costumbre, por tradición y, más en concreto, por las necesidades y deseos de los prestatarios, otorgan una especial importancia al trato deferente en su rutina diaria. Esta actitud se transmuta de inmediato en el ánimo del que recibe ese trato, en el reconocimiento de una superioridad mental: <<Si se me trata de esta manera es porque debo de ser inteligente>>. En consecuencia, corre peligro la autocrítica, que es el mayor apoyo al mínimo buen sentido.>> (páginas 27-30) (subrayado es mio)
Este análisis se puede aplicar a los creadores de las "subprimes", a Madoff o algún que otro dirigente de las cajas de ahorro y bancos españoles. ¿Será posible que su ansia de ganar dinero desbocadamente y de actuar al tiempo en garantes de la ortodoxia económica se convierta en aquella tumba que decía Marx se cavaría la burguesía a sí misma? Esta crisis está mostrando el poder de los capitalistas y al tiempo también su cegadez y falta de memoria. En su ansia de hacer el defecto virtud y de aplastar a su gran rival institucional, la regulación estatal y supraestatal, pueden crear una situación que lleve a las sociedades desarrolladas y subdesarrolladas a buscar su control cuando no su aplastamiento. La cuestión es cómo. La Historia nos ha mostrado que las respuestas no se crean sino que aparecen cuando menos lo esperamos y arramblan con todo. Los científicos sociales y políticos han vislumbrado o profetizado los problemas pero las soluciones se les resisten más. La línea entre reforma y revolución está en la capacidad de las clases dominantes para darse cuenta de que no debe tensarse demasiado la cuerda. Si actúan como señala Galbraith y parece que lo están haciendo puede llevar donde menos se lo esperan, a su canto de cisne (este último comentario es una extrapolación propia que no aparece en modo alguno en la obra de Galbraith).
Este análisis se puede aplicar a los creadores de las "subprimes", a Madoff o algún que otro dirigente de las cajas de ahorro y bancos españoles. ¿Será posible que su ansia de ganar dinero desbocadamente y de actuar al tiempo en garantes de la ortodoxia económica se convierta en aquella tumba que decía Marx se cavaría la burguesía a sí misma? Esta crisis está mostrando el poder de los capitalistas y al tiempo también su cegadez y falta de memoria. En su ansia de hacer el defecto virtud y de aplastar a su gran rival institucional, la regulación estatal y supraestatal, pueden crear una situación que lleve a las sociedades desarrolladas y subdesarrolladas a buscar su control cuando no su aplastamiento. La cuestión es cómo. La Historia nos ha mostrado que las respuestas no se crean sino que aparecen cuando menos lo esperamos y arramblan con todo. Los científicos sociales y políticos han vislumbrado o profetizado los problemas pero las soluciones se les resisten más. La línea entre reforma y revolución está en la capacidad de las clases dominantes para darse cuenta de que no debe tensarse demasiado la cuerda. Si actúan como señala Galbraith y parece que lo están haciendo puede llevar donde menos se lo esperan, a su canto de cisne (este último comentario es una extrapolación propia que no aparece en modo alguno en la obra de Galbraith).
Estimado Marino,
ResponderEliminarSoy Diego Sobrino, profesor de Geografía e Historia en el IES Cauca Romana de Coca (Segovia). Me pongo en contacto con usted para solicitar su colaboración en la segunda fase de mi investigación titulada "El trabajo con blogs en el área de Ciencias Sociales, Geografía e Historia. Un estudio de casos", perteneciente al máster "Ciencias Sociales para la Investigación en Educación", de la Universidad de Valladolid.
El propósito de este trabajo es realizar una aproximación a la blogosfera de Geografía e Historia en las aulas españolas con el fin de analizar las implicaciones didácticas que de ello se infieren. Tras la realización de un catálogo con más de 300 blogs de nuestra disciplina, en esta fase pretendo analizar algunas de las características más significativas de dichos blogs.
Su blog de Sociales para 1º y 2º es uno de los reseñados en dicho catálogo, por lo que su opinión al respecto será de gran utilidad. A tal fin, he elaborado un sencillo cuestionario que se cumplimenta en menos de dos minutos. Si tiene a bien, le agradecería que me remitiera una dirección de correo electrónico para remitirle el enlace a dicha encuesta.
Estoy a su disposición para ampliar la información sobre esta investigación, cuyos resultados serán difundidos a través del repositorio de la Universidad de Valladolid y www.clioenred.com
Un cordial saludo y gracias de antemano.
Diego Sobrino
diegosobrino@castillodecoca.com